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Caso de abuso y violencia policial de agentes de la Guardia de Seguridad Rural en Florida


El joven de 20 años de iniciales F.T. se encontraba en la tardecita noche del viernes 16 de abril con tres de sus amigos compartiendo tiempo en la localidad de Cardal, pueblo distante 36 km de la ciudad capital del departamento de Florida. Fue allí que recibió un llamado de su padre, y compañero de trabajo en un establecimiento rural de Cardal, para que le hiciera el favor de ir a buscar su tarjeta de cobro a Mendoza Grande, donde ambos residen junto a su esposa y madre y poder retirar dinero que necesitaba para el otro día. Los amigos, otro joven hombre y dos chicas deciden acompañarlo y pasear juntos por el camino donde se encuentra el puente de la represa Paso Severino. Los cuatro se dirigieron entonces en dos motos rumbo a Mendoza Grande, distante de Cardal unos 22 km. Pasaron un rato de la noche junto a su mamá en su hogar y regresaron sobre la medianoche de nuevo hacia la localidad de Cardal. Transitando nuevamente el camino de regreso cruzaron un móvil camioneta policial de la nueva Guardia de Seguridad Rural, continuando su marcha normalmente. A los pocos cientos de metros transcurridos a mitad de camino entre Mendoza y la represa del Paso Severino, descubren que el móvil viene a lo lejos detrás, a cierta velocidad con sirena y luces prendidas. El amigo que iba adelante continuó su marcha normalmente pero F.T. con temor de tener problemas por no contar con libreta de conducir y que su amiga que lo acompañaba era una menor de edad, decide tomar unos metros hacia una calle perpendicular a la ruta y aguardar que el móvil policial siguiera de largo. Así fue. El móvil de la nueva policía rural continuó su marcha sin percatarse de la maniobra del joven y detuvo, lo supo al otro día F.T, a la pareja amiga que iban en la primer moto y solo para preguntarles que había pasado y donde estaban los ocupantes de la otra moto, solicitándoles documentos y permitiéndoles continuar. Al transcurrir un tiempo que F.T. y su amiga consideraron prudencial, siendo las 00:30 ya del día sábado 17 de abril, retomaron el camino, cuando al cruzar frente a la entrada del Parque de la Represa del Paso Severino ven que se encontraba nuevamente el móvil estacionado y al salir este detrás de ellos, esta vez sí decidieron detener la moto hacia un costado. Ahí fueron abordados por tres agentes policiales uniformados. dos sin tapabocas, que le solicitaron a ambos la documentación, entregando las respectivas cédulas pero no la libreta de conducir. Uno de los agentes comenzó a llenar un formulario con las declaraciones de la chica mientras que uno de los otros dos agentes llevó al joven F.T. hacia atrás de la camioneta siendo acompañado por el tercer policía en cuestión. Es allí donde este agente comienza con los golpes e insultos. Al preguntarle a los gritos porqué se había escondido el joven expresó que tenía miedo al no tener libreta que le sacaran la moto, que la necesitaba para trabajar, que era solo eso. Obligándolo a apoyar sus manos sobre el vehículo, gritando le ordenan abrir sus piernas y a propinarle fuertes patadas para que lo hiciera. Ante las reiteradas preguntas del joven de porqué lo golpeaban, estos, también el otro agente lo golpeó, le continuaron pegando patadas y trompadas sobre el costado del cuerpo a la altura del tórax y abdomen, haciendo en determinado momento que cayera al suelo y también allí, el agente que lo había conducido atrás de la camioneta, le propinó patadas en el suelo a la altura del abdomen. Le preguntaron si consumía drogas haciéndole tirar todo lo que contenía su riñonera en el piso, para luego revisar y percatarse de que no tenía nada, haciéndola recoger de forma humillante en el piso y de noche oscuro, burlándose en todo momento. Transcurrieron unos 15 minutos mientras un policía le tomaba declaraciones a la chica y los otros dos golpeaban e insultaban al joven. Al finalizar el primer policía la toma de datos y acercarse a los compañeros y mirarlos, recién ahí estos se detuvieron. Expresaron muchas cosas: “Dale la campera y el caso a la chica, poco hombre, si no lo haces te detiene el siguiente móvil y te molemos” “No te mato a trompadas porque no vienes solo” “Andate ya porque te voy a romper todo” F.T. y la joven continuaron rumbo a Cardal y tras dejarla en su casa este continuó hacia el establecimiento donde trabaja, al llegar muy dolorido se fue hacia un galpón donde se sentó con el táper que le había entregado su madre con comida y allí luego de alimentarse se quedó por más de una hora debido a los dolores que tenía y que le impedían moverse hasta para caminar. Nada le dijo a su padre que se encontraba durmiendo en otro lugar del mismo establecimiento. Fue a las pocas horas, al amanecer, cuando su padre va a levantarlo que descubre los moretones en el cuerpo de su hijo y los dolores al intentar ponerse de pie al bajarse de la cama. Ahí le cuenta todo, habiendo un intercambio entre ellos, el padre le exige concurrir a la seccional a hacer la denuncia y el hijo le dice no querer tener problema con nadie, y que no desea ir. Cabe acotar que el joven no tiene antecedentes penales de ningún tipo ni denuncia alguna y no se le conoce haber tenido nunca problemas con nadie. El padre, reconocido y apreciado hombre trabajador de la zona, ex jugador de la Liga Unión, liga de fútbol amateur del interior de Florida, le remarca diciendo que es necesario hacer la denuncia de tal aberrante hecho y finalmente el hijo acepta dejar sentado todo lo sucedido al concurrir con su padre a la decimosexta seccional de policía de Villa Cardal y realizar allí la denuncia policial determinada. La policía de la seccional 16ª también citó a declarar a voluntad a la menor de edad amiga de F.T. concurriendo en compañía de su mamá precisando los mismos detalles que el joven. Ahí de la seccional de policía es que solicitan la presencia del médico de policlínica de la localidad que se hace presente y de inmediato, tras revisarlo, certifica la cantidad de traumatismos en su cuerpo y solicita una placa urgente por temor de una fractura ante la enorme hinchazón en una de sus rodillas. Luego de realizarse placa en el Hospital Florida finalmente no fue así, pero volvieron a corroborar traumatismos varios en su cuerpo.

Estuvimos con la familia.

Hay mucha indignación y el joven continúa expresando no querer tener problema con nadie. Su papá y mamá no quieren que esto suceda más. El joven no realizó denuncia penal, obviamente por miedo, pero si denuncia policial, lo que superiores de la Guardia Nacional Rural y fiscalía contarían con los detalles del caso. Entre muchas preguntas realizadas a terceros se nos dijo que los policías de ese móvil policial de la nueva Guardia de Seguridad Rural esa noche eran de Rocha. Sin embargo la declaración con detalles sobre el agente golpeador realizada por la joven acompañante, más datos de amigos que tienen su foto y que la joven asegura es él, se trataría de un policía floridense. Es indudable que esto determina un claro caso de abuso y de violencia policial. Lo paradójico es la leyenda impresa sobre las nuevas camionetas de la Dirección Nacional de Seguridad Rural: “SEGURIDAD RURAL. POLICÍA DE TU LADO” Nota 1 editor: Salvaguardamos hasta que sea necesario el nombre de la familia. Poseemos documentos probatorios de lo escrito. Nota 2 editor: Al finalizar la lectura en los programas Buen día Florida y Rompecabezas al mediodía de hoy, el mismísimo director de la Guardia Nacional de Seguridad Rural se comunicó con la familia del joven y habló con su papá solicitando las disculpas caso, explicando que la policía rural no fue creada para hacer estas cosas y que ya se estaban tomando las medidas correspondientes más allá de lo que posteriormente determine la justicia a través de la Fiscalía.

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